No bastó con estar juntos las noches más frías del año ni tener que aguantar tantas horas de nervios esperándote…
Ni el temblor cuando me rozabas o cuando simplemente estabas.
No bastó que se me fuera el alma en cada beso que te di ni que borrara mis huellas dactilares de todas las caricias que te daba…
De nada me sirvió el juego de no me importas tanto aunque gastara todo mi tiempo en pensar en ti.
Tampoco luchar contra las sombras para no perderme nada , ni tu imagen ,ni tu olor, ni tu tacto…
No me sirvieron ni la prudencia, ni el silencio ni los suspiros.
No me basta con poder dibujarte en cualquier sitio y soñarte cada vez que cierro los ojos.
Estudie mientras dormías y aún repaso las lecciones una a una cada día

